25 agosto 2011

Opiniones

AVISO: nada más peligroso que dos personas con un mismo código hablando del arte y la educación en la actualidad, a entradas horas de la noche.

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Matías: una pregunta estupida te hago y encima de manera torpe... sos pesimista u optimista?

Tália: realista, ante todo.

Matías: y si tuvieras solamente las dos opciones de arriba?

Tália: realista, y eso deriva en pesimismo u optimismo , según la circunstancia

Matías: claro

Tália: diría que soy más pesimista de pensamiento y palabra, pero en acciones soy optimista, siempre.

Matías: yo soy optimista, cien por cien. Claro… eso, uno dice, sabe las cosas.

Tália: yo hago y hago aunque me den la espalda, o aunque mis pensamientos y palabras sean pesimistas.

Matías: claro, yo creo en que puede haber un optimismo inteligente.El no está metido en la cabeza, pero uno lo silencia siguiendo

Tália: “el no ya lo tenés"

Matías: eh, y que pensás con respecto a... tu futuro como escritora, te interesa vivir de eso? -pregunto para saber, no quiero lucrar con tu talento, jeje-

Tália: hace unos meses, vino a la facultad Martin Kohan a dar una charla sobre su novela Cuentas pendientes. El tipo me pareció bastante insoportable… hasta un poco careta, pero dijo dos o tres cosas que me quedaron, y pienso igual.
El tipo decía que hoy en día los jóvenes escritores, y no tanto, buscan eso, SER ESCRITORES, ver su nombre en la tapa de un libro, que su profesión sea la de escribir; pero es difente, escribir y ser escritor, yo creo en eso.
Yo escribo, pero no soy escritora, al menos por ahora. Si siento que soy escritora, en el sentido de que quiero que la gente me lea más que ver mi nombre en una tapa o esas cosas.

Matías: Kohan es copado, escribe novelas pedorrísimas, pero no es careta, bueno, un poco a lo mejor... pero coincido a pleno con vos, y con él, pero no me parece que sea de estos tiempos lo del joven que quiere figurar.

Tália: nono, no creo que sea careta… pero se presentó muy careta ese día. Vino así como quien viene a la UBA a dar una charla para pendejos que como detectaron un juego de narradores se creen que saben todo, y está bien.
Yo veo eso en algunos, y lo contrario en otros. Veo más que nunca que hay mucha gente que quiere escribir; como yo, escribir y escribir y que la gente lea. Veo que la juventud no está perdida, que hoy en día hay muchísimos pibes que escriben, y leen, y comentan, etc… ahí se equivocó un poco creo.

Matías: tenés una lucidez interesante. Bien, es así, todo eso que decís es así; lo de los tipos que creen sabérsela por descubrir el juego de un narrador, lo de querer figurar… con respecto a eso de figurar, Borges dice que no hay tentación más burda -no creo que use la palabra burda- que la de ser genial; y es cierto, los tipos jóvenes que escriben quieren mostrar técnicas, quieren mostrar que saben.

Tália: justamente, ahi es donde la literatura se hace y no sucede, lo que hablábamos el otro día, literatura de factory, diría yo

Matías: acá, a la casa de cultura, vino Dalmiro Saenz, no se si lo ubicarás… tiene cosas piolas; pero contaba que los tipos jóvenes lo cruzaban por la calle y le mostraban las cosas, y él veía estilo, técnica, pero no veía que le cuenten su mambo. Y ahí, en medio de la conferencia, se puso a gritar: ¡pibe, contame tu mambo!

Tália: me encantó.

Matías: y vos tenés claro eso, anteponés lo que querés decir a la forma de decirlo.

Tália: es que el arte es eso, expresión. Justo estaba leyendo algo de Bansky que habla de eso; que hoy en día, en resumen, se utilizan muchos recursos para decir muy poco.
Tenemos al alcance de la mano TODAS las herramientas para cambia el mundo, y lo único que hacemos es repetir patrones.
Un poco por eso deje comunicación….nunca vitan poco "zurdo hecho y derecho" en una facultad de ciencias sociales del estado. Yo no soy zurda, ni diestra, ni un carajo, pero la verdad que había mucho laucha en la facu jajaja
Matías: bien, bien, tenés las cosas claras. Me estás sorprendiendo muy bien con tu forma de pensar.

Tália: jajaja que bueno, supongo.

Matías: me metí a estudiar literatura para encontrar alguien que piense así y me frustré por no encontrarlo, están todos fascinados con las formas y las giladas…
Cómo fue tu experiencia con la gente de la UBA, el contacto?

Tália: la UBA me encanta, como facultad, con todo ese mambo; me gusta que nadie "te limpie el culo" ahí, y me gusta la modalidad de las clases, los profesores en su mayoría; tuve comunicación en el patio 2 meses, porque no había lugar, y ese tipo de cosas.
Los pibes me dejaron defraudada. Fui ahí esperando gente... no se, como vos, con la que se pueda hablar más, una especie de "generación x" o "club de la serpiente", todo eso que te venden de la UBA; y había tanto gil ahí… tanto pibe hueco que solamente copiaban y copiaban lo que decíaa el profesor. No dudaban, no cuestionaban, no preguntaban, o preguntaban "hay que leer", gente grande… qué se yo, me defraudó bastante.

Matías: sí, entiendo, a mi me pasa de alguna manera. En la carrera. protestan porque tienen que leer, y yo los aprecio, en los terciarios la cosa es más intima. Además los pibes van para ser profesores y laburar, entonces, qué se yo, es distinto a la UBA en ese sentido, en la búsqueda. Ir a la UBA es ir a investigar, a buscar conocimiento.
La cosa es que mis compañeros se metieron a estudiar literatura, y protestan cuando los mandan a leer, no hay "tráfico" de libros, no ves un intercambio subrepticio de libros, y esa gente el año que viene va a estar enseñando literatura… es una puta pena. Yo pensé que me iba a encontrar con lectores o discusiones de lectores, postura.

Tália: eso me da pena. Yo por eso reniego tanto de ser profesora, porque no lo tengo en la sangre, y eso hay que tenerlo, entendés? De un mal profesor, sale un mal pibe, que no aporta más al mundo, no quiere cambiar las cosas. Yo aprecio mucho a los profesores que me movieron el suelo, porque en gran parte por ellos soy así y pienso así.

Matías: sí, yo también le tome un afecto a ciertos profesores. Yo no tengo sangre docente, pero la literatura es mi vida.

Tália: yo creo que a lo mejor soy como Mariela, mi profesora de biología del polimodal. La tipa daba biología como una diosa, se las sabía todas, a mi me encantaba, pero todas las clases nos daba un discurso, de que nos pongamos las pilas, que seamos humanos, Egente de cambio, gente con sesos… hasta nos paso una película, en busca de la felicidad, para hacernos ver que cualquiera puede si quiere. Algunos se quejaban de que la mina "rompía las pelotas y no daba biología", no sabían nada... no sabían ver que alguien se estaba moviendo por ellos, eso es un profesor.
Lo que decía Bansky era esto: “El arte moderno es una zona catastrófica. Nunca en el campo de la historia de la humanidad se ha utilizado tanto, por tantos, para decir tan poco."

Matías: y trasmitir el amor por una materia? digo, un tipo que empieza a amar algo, descubre que tiene algo "por lo que vivir". Si vos enganchás a un pibe con la literatura por ejemplo, ese pibe va a tener algo que lo “saque” de la realidad.
Sobre el tema del arte, yo creo que hoy en día se confunden los tantos. Pienso que una caja de crayones, una piedra, es potencialmente una obra de arte, ¿no? pero potencialmente. Hoy te ponen una caja de crayones y te dicen esto es arte… y vos, espectador, tenés que completar, hacer todo.

Tália: claro, eso es Factory. Medio como Warhol, pero Andy en su época fue novedoso. Ahora todo es así, factory, te ponen un sorete y vos decís "waw, esto es arte", VANGUARDIA. Odio esa palabra, las vanguardias murieron hace tiempo.

Matías: las vanguardias dan asco…

Tália: es que ya no hay!

Matías: sos de las mías. Yo me mato con un compañero que está con las vanguardias, el cine de vanguardia en este caso. Presume estar hecho para romper con las convenciones burguesas del cine Hollywoodense, entonces un tipo que se rasca las bolas en la casa, agarra una cámara y hace quilombo. Pone a actuar un par de pornstar re chupados, y eso es cine.
Además, ¿quién lo consume? la gente de Viena, la gente de Barrio Norte -el tipo de barrio mira Rocky. Entonces ¿qué me querés vender?

Tália: caca... yo creo que la vanguardia es un gen, un gen o un cromosoma que pocos tienen. No basta con decir que si tu viejo tiene pecas, vos vas a tener pecas y ya, sos pecoso, eso es pura bosta.
Las vanguardias hace tiempo están muertas, murieron con las generaciones que tenían el cambio en la sangre. Ahora la juventud quiere quilombo, que es muy diferente a querer cambio o innovación, eso me molesta. Me molesta formar parte de eso… yo escribo para que alguien me lea y se le revuelvan las células, no para que me aplaudan por hacerme la diferente. Es todo un tema el de las vanguardias en la actualidad

Matías: totalmente. Es así, tal cuál, pero si te metés a estudiar literatura lees al pelotudo de Girondo, a Manuel Puig, todos experimentos playos.

Tália: Puig, el de El beso de la mujer araña? jajaja

Matías: si. Para mi es un pelotudo, por ahí tiene cosas, no lo sé.

Tália: no se, es un poco eso... podés leer a Puig y encontrarle algo, yo nunca leí a Puig por ejemplo, todos los libros tienen algo bueno; pero me preocupa eso a lo que vos te referís, al hecho de escribir un libro seudo mediocre y por tal o cual cosita que sea "literatura de culto", entonces todos lo leen y dicen "mirá que bueno". Y al final, nadie se anima a decir que es una miérda, porque sino no sos intelectual, y eso es pecado.

Matías: es “literatura de oculto”, porque no la lee nadie, se leen entre ellos y no se entienden. Bueno, para eso estamos los otros, para avisarles esto. Se opinan entre ellos y en su micromundo son exitosos, pasa con el cine argentino a veces… la mayoría de las veces. Dejan una cámara en un semáforo a ver si a fuerza de persistir el semáforo cobra sentido. Eso es grave, porque a los cineastas les dan prestamos. Un escritor bueno, mientras no haga talar árboles para imprimir sus experimentos, es inofensivo

Tália: yo creo que el problema es siempre el mismo…

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