03 abril 2012

Destripando a Natalia IV


Sospecho que me estuve tomando la vida demasiado en serio, preocupándome mucho, tomándomelo a pecho; y ¿para qué?
Hace unos meses empecé a relajarme, a "dejarlo ser" como se debe, y me siento mejor. No hay necesidad de ajustarse tanto al plan; no sé por qué todos tienen un plan, yo nunca he tenido... no me sale vivir en línea recta.
Pareciera que preocuparse es tan humano como pensar, y necesario como el aire en estos días tan volátiles en los que todo dura nada. Vivir así me agita, me deja sin aire. Mejor que se escape esta coneja... que corra libre por los campos y se eche de panza al sol, al fin y al cabo es lo que deberíamos hacer todos.
No tengo ganas de preocuparme tanto, de enloquecerme así; intoxicarme de anhelos y desilusiones acaba cansándome.
Muñiz, 19/1/12