05 abril 2019

Piscina

Sumergirme en el agua
como si rompiera un cristal.
Da lo mismo porque la piel
la dejo encendida,
da lo mismo porque el silencio
bien podría ser nuestro.

Quisiera olvidarme
tu número de teléfono
para no seguir llamándote en la noche
cuando se apaga la luz del pasillo,
o cuando muere una flor
en algún continente.
Quisiera no pedirte que vengas
a cortar esta ausencia
en pequeños pedazos.

¿En cuántas camas he dormido
esta semana?
Como si estuviera
en una piscina olímpica,
cada noche
nuevos sueños
nuevos cuerpos
los mismos ojos
distintos anhelos
el mismo cuerpo
todos los cuerpos
y a la vez
ninguno.

Dormir en camas imaginarias
es como no estar en ninguna parte.