08 diciembre 2015

Soliloquio IV

No hay presagio esta vez, sólo la noche y todo lo que impregna el silencio de tu nombre. Sin estrellas, ni colores en los sueños, sólo niebla, bruma de madrugada húmeda y larga; tinto en soliloquio y diciembre entremezclando anhelos. 
Como siempre, o como nunca antes, la sangre agolpada en la punta de los dedos; las imágenes y los olores de otra casa, las flores sin perfume, y el desorden de los cajones... 
Luminiscencia, una estelita de vapor dibujada en la oscuridad, y el frío en los dedos. La lejanía, el ruido sordo, el calor de la libertad; el fondo rojizo del vaso, las pupilas dilatadas y el ácido en las células.

08 septiembre 2015


A mi no me pregunten, ni me digan, ni me dejen. No me busquen, ni me expliquen las teorías de las leyes de atracción, oferta y demanda, tesis y antítesis. 
Prefiero que sea síntesis, siempre síntesis,  génesis, mutación, atracción; contradicción entre intuiciones y pulsiones. Querer más allá de la norma, abordar el barco hundido, muerte anunciada pero sin crónica, paracaídas cerrado. 
A mi no me pregunten por qué, no me expliquen cómo, ni me indiquen cuándo. 

09 mayo 2015

Margot

Les presento un personaje:

Diarios, Octubre 1997: 
"Yo no temo morir por lo que la muerte significa, ni siquiera por el horror al desdichado afiche de "Función Cancelada" en la puerta del teatro; ni por la familia que está lejos, o por romperle el corazón a algún extraño que se enamoró de mi cuando me escuchó cantar sobre el primer escenario.
Temo que el fuego verdoso del fondo del alma se apague, sin dejar rastro alguno en la madrugada; y que pasados los meses me encuentren, tirada en el suelo, pegada a la alfombra por la putrefacción. 
Y que nadie sepa más quién soy; que en las noticias figure mi nombre, Margot, junto a palabras desagradables que una a una vayan borrándole las vocales, luego las consonantes. Y convertirme en "esa pobre mujer que murió sola y estuvo meses pudriéndose en el suelo". 
Entonces ya nadie sabrá mi nombre, algo así como volverme un reflejo empañado en el espejo; la marquesina brillante apagada dos días por el luto.
Y no dejará de nevar en las altas cumbres porque yo me muera. Ni dejarán de transmitir la comedia de las 4. Alguna mujer encenderá una vela, y algún hombre abrazará con furia un salto de cama amarillo pálido. Pero el mundo seguirá siendo el mismo. 
Y yo, convertida en un recuerdo líquido, me iré evaporando o filtrando, como una canilla que gotea y pierde el agua, hasta estar vacía, vacía y olvidada por toda la eternidad.
Que espanto."

22 abril 2015

Fueguitos


Y es que tal vez, con mis palabras, le revolví una intimidad que él creía ya enterrada; una chispa de recuerdo que lo sorprendió con un incendio en plena madrugada ciega. 
Y no pudo más que salir al balcón, encender un cigarrillo y bañarse con el rocío para calmar la sangre. 
Regalarle a la noche una estelita de vapor, humedad condensada como el deseo hecho verbo en el recuerdo. 
La taquicardia en singular y la curvatura de una boca roja; el perfume de la piel recién plantada, recién florecida, en el jardín que es el colchón de los amantes.

18 abril 2015

Mar de trenes


En cada pedacito de coral
que arrastran las arenas del mar en invierno,
en cada estela de espuma que se dibuja
y se ilumina con el sol en un tinte naranja

cuando veo un perro que se echa de panza
esperando algo de amor,
y los pájaros desaparecen 
en esa línea finita
que separa el cielo del cielo en la tierra,
aprieto tu mano en mi mano,
siento el peso de la existencia ligera,
la respiración de agradecimiento con la vida,
la mitad del doble de uno,
el uno completo compartiendo el uno del otro.
Y el sol invitando a la noche a lucirse,
a explotar en mil puntitos de infinidad de materia,
todos contenidos bailando en la circunferencia de un párpado;
en un viaje de tren me sumerjo en tus ojos,
y el telón de las pupilas se levanta,
haciendo verbo este regalo,
vaya espectáculo majestuoso.

14 abril 2015

3-5-7


Un fulgor que me vuelve,
espejismo de mi misma,
reflejo de agua turbia;

Remolino de peces espada
y medusas fosforescentes,
formando constelaciones
en el fondo del agujero negro
en el que se convierten los ojos cerrados.

Ni balsas, ni arenas,
ni la sal de los océanos...
sólo la expansión de la negrura.
La pérdida del peso,
y la distorsión de las manos arrugadas,
en el fondo, o en la superficie
de todo andar pluscuamperfecto.

Azúcares


Azúcar de llovizna y nubes que siempre parecen suaves. Tardes sin lograr unir vocales y consonantes, nombres completos, dobles apellidos y caras asimétricas. 
Vagones de trenes colmados de almas sin gentes, o de ojos cerrados mirando por las ventanas. 
Escombros, un hormiguero rebosante de puntos negros que se entrecruzan, a la hora de sentir el viento en la piel tan sólo un segundo. 
Después la nada, el supuesto todo, la repetición del anhelo, más y más, te enseñaron que nunca menos; la boca seca, la tierra seca, el sueño seco, la sal siempre húmeda. 
Ventanas abiertas de luz, hojas de libros que se pierden en el desorden, y brillantina de azúcar en las manos.

21 febrero 2015

Peces y algas.


...
Voy a adentrarme
en las profundidades de los bosque,
conteniendo la respiración...
Hasta sumergirme de lleno
en el verde follaje
y perderme entre las nervaduras y los tallos.


14 enero 2015

Diacronía del escondite


 Se convierte en fantasma a su antojo,  y desaparece ocultándose en los pliegues transparentes del río, dejándome el alma turbia, como de fondo de pecera olvidada. Me quedo huérfana de cuore y deseos, asfixiada en un latido solitario. Me abandonas como siempre en la tragedia, en la niebla espesa de las pesadillas amargas, recorriendo laberintos sin corona ni zapatos.

No te hacés cargo de tus huidas y desenfrenos, aplastándome sin medir el daño que generan tus despliegues; yo me quedo latiendo fantasmagórica y desvaneciente. En el tungsteno del olvido resplandece un nombre sin vocales, y de pronto en un susurro me vuelvo arena que se esparce en la brisa. Olvidada, pero en el olvido más profundo, simulando un filamento que se apaga fundiéndose en la negrura de la noche. Me desdibujo, como un bosquejo guardado por años en el cajón del escritorio.

Me carcome la soledad de mi nombre pronunciado al unísono en la nada, sin ecos de gloria. Vaya desierto de vidrio y flores muertas, me escurro en un mar que no existe. Abriendo ventanas, para alumbrar otra materialidad menos alcohólica y dolorosa. Me empeño por transitar, aún por mero capricho, realidades tajantes hasta el extremo de insoportables. Desaparezco bajo la sombra de tus ojos, frágil, transparente... privada de tus dulzuras quedo atrapada entre multitudes ciegas.

Deambulando por las tumbas de alucinaciones ajenas, a veces haciéndolas propias, adoptando miedos sólo para compartirlos con alguien de carne y hueso, y no ser una  más de esas criaturas deformadas que generan desagrado. Más bien prefiero ser como un volcán dormido, albergando la posibilidad de una furia arrasadora, demencial destrucción de todo lo que toca. Así quiero que me sientan, ya no como un pájaro frágil de alas quebradas; que me nombren y te estremezcas, al pensar que soy una hoguera en llamas, un arma de doble filo con escudo reforzado, y que ya nunca te me acerques, porque te puedo hacer sangrar.

13 enero 2015

Salvaje bis.

Ese feroz desencuentro; desemboca en el cambio de estado de mis ganas, de sólidas a líquidas... y luego, peligrosamente, acompañadas del calor de mil infiernos, se convierten en vapores tóxicos que inundan los salones de la casa. Fervientemente combustiono anhelos, atravesando la noche, huérfana de predicciones, ardo en llamas azules consumiendo insomnios.

Quisiera renunciar a esos deseos ilógicos, emerger de esa demencia desmedida en la que navego por cientos de millas náuticas, sin brújula ni mapa, ni estrellas que guíen mi aventura. Para acabar atando mi barca en un puerto de arenas finas y cielos claros. Y sentir el sabor de la fruta madura, sin la reminiscencia de un hocico jadeante que todo lo devora. Para dormir en las noches como es debido, y vivir los días sin los  fantasmas que me acompañan desde niña; ignorando esas presencias ectoplásmicas que sentencian mis pasos con presagios desdichados.

A la luz de la estrella madre, atraída por su fulgor magnificente, entrego rendida mi sangre a la tierra, con la lengua danzando entre sabores metálicos.

Cierro los ojos y me ofrezco al porvenir de mi desdicha.

11 enero 2015

07/12/2015 CUMPLEAÑOS


"A ver qué onda estos 10 años de blog..."

Gracias a todos los que han pasado, leído, criticado y compartido estos 10 años. 

09 enero 2015

Intempestiva


Podría, quizás, contar una historia de cada pequeño pliegue de piel en tus dedos, 

o describirte, con pocas palabras y muchos sabores... 
Y quisiera que pasáramos horas hablando de las cosas que no tienen nombre,
o simplemente escuchar como golpean tus zapatos contra el suelo,
ese ritmo continuo que parece marcar el latido de la tierra. 

 Disfruto del viento que trae sal y lleva flores,
viajando como un planeta alrededor del sol y las estrellas... 
Yo no sé si existen dimensiones físicas 
que expresen las sucesiones de estados por los que pasa la materia;
No sé qué día es hoy, ni qué vendrá mañana, pero ya no me apuro,
lo que tenga que ser, que sea; y lo que no, que se transforme.