27 diciembre 2014

Reminiscencias


Entre tanto pensamiento irrenunciable, magia de luces en la madrugada. Yo sentada a la sombra de la parra como en tantos otros sueños otoñales, y vos allá pintado en acuarelas,  desdibujándote bajo la lluviecita de verano. 
Porque así de ciegas son las fragilidades del olvido, porque en un segundo somos tierra y flores secas... porque un día me dijiste esas palabras que no se las lleva nunca el viento, pero  de a poquito se va apagando su eco a la distancia. 
Nunca quise desaparecer en la niebla del tiempo, ni tampoco inmolarme en la eternidad de la gloria estática. Sólo quiero despertarme una mañana sin el recuerdo de aquel mundo extraviado entre cartas, cigarrillos y alcoholes; que permanezca tenue dentro de un cajoncito, junto a los cuadernos de viajes y las postales de viejos amigos. 
No sabré desatarme los recuerdos del pelo, pero aprendo a trenzarlos en finas tiras y adornarlos con cuentecillas de colores. A llevarlos en la piel como un secreto tatuado, silenciosos trazos de líneas negras que forman mapas de distintos territorios.

26 diciembre 2014

Subacuática

Duermo...

El cuerpo flotando, como una balsa,
sobre un mar de frías olas cristalinas.
Bailando ondulante se desliza,
adentrándose en las profundidades del océano.

Lejos de la tierra, ya no hay nadie que me nombre,
ni brazos que me acunen en noches de tormenta.
Sólo observo con nostalgia
colores azulinos y verdosos...

Y me voy volviendo nereida en mi soledad líquida;
olvidando que he nacido y que he amado,
sumergiéndome de lleno en mi sueño subacuático,
conteniendo la respiración.

20 diciembre 2014

Con un libro en mis manos.


Las palabras configuran el lenguaje; Despiertan, en una mañana lluviosa de verano, iluminando el pensamiento, construyendo mundos aleatorios. 
Así como el indescriptible olor a humedad se filtra en el aire invadiendo los sentidos, las palabras van tejiendo redes neuronales para intentar expresar ese milagro.  
Y yo acá, sentada, sin encontrar esa combinación de vocales y consonantes, que darán vida a tu nombre y a tu esencia; que forjarán tu personalidad y te harán único entre todos los objetos existentes.

19 diciembre 2014

Diarios.

Guardo en un cuaderno
una hojita seca de eucalyptus,
una foto de infancia,
boletos de tren y cintas de colores.

10 noviembre 2014

Remolinos.

Desearía, fugazmente, atravesar esta niebla salada y densa que nos envuelve;
y verte ahí, sentado bajo un árbol tocando la guitarra, o saboreando una naranja.
Que me saludes, a lo lejos, agitando tu mano, sonriendo con melancolía.
Que me recuerdes, al menos alguna vez, para sentir que en tus ojos existo
como no existo en los de nadie más. 
Desearía dibujar la curvatura de tus boca cuando reís,
para usarla de ventana a algún lugar, en los días que no tienen sentido. 
Quisiera... despegarme esta sal de los ojos, esta hiel de la boca;
No sentir que deambulo en círculos por laberintos de arena...
Que alguna vez, al abrir una puerta, me conduzca a tu casa,
a los días de verano, a las flores con perfume.

15 octubre 2014

Peripecias


Varias veces al día,
vuelvo a tener un ataque al corazón.
Duermo despierta,
sueño epifanías y tragedias...
Contemplo la inmensidad
sin dejar que me conmueva;
y dejo que la brisa me atraviese
para sentir que aún existo.
 
No quiero nada,
por favor no me pregunten
ni me traigan flores.



No encontré los mecanismos para descontracturarte.

07 octubre 2014

Primavera

Y tal vez no había notado, como todo se vuelve transparente; como una hoja de papel que cae sobre un charco, se moja y se va disolviendo lentamente, hasta volverse una masa gris de celulosa empastada.

Por las noches me siento en el jardín a buscar la luna y recordar aquellas tardes sin fin, esas copas de vino hasta el amanecer, ese viaje de ida hacia el universo entero. Y brindo con la noche, que se vuelve mi peor enemiga, echándome vinagre en las heridas.

Llegando al fin de la botella, o sólo al principio, cada tanto sufro un ataque al corazón. Me desarmo sin poder volver a armarme, y me quedo quietecita para que no me lleve el viento. La noche y yo compartimos algo, como una nostalgia de viejos amigos que se encuentran y se quedan en silencio contemplándose.

Ya vendrán los días cálidos, la lluvia de verano, el olor a tierra húmeda en la mañana. Por el momento el viento arrastra las flores, y en silencio me quedo mirando esos remolinos, y voy dejando ir el alma en ellos....

29 septiembre 2014

Lumbre


De momento creo que podría comenzar una colección de fragilidades... enumerar todo aquello que me hiere y me destruye. Lo que alegra está relegado, aplacado por el furor de los recuerdos asfixiantes, agridulces, dulce amargos...
El cuerpo reposa, suspendido, en un impasse que debería concluir, pero me aterra que termine. Me aterra el después, las horas sin sentido, el caminar sin brújula, sin norte, sin sur, sin suelo... Que se pase la vida, y yo, como una caja de fósforos húmeda no logre encender una llamita amarillenta en medio de esta tormenta perfecta.

Brillantina de células

.

El aire me pesa,
quiero retenerlo pero me ahogo.
Se va formando una bola de oxígeno en el pecho,
más grande, más grande,
hasta que explota.

Desearía que no pasen los segundos,
o que pasen todos juntos sin parar.

Por momentos se me va el alma 
y quiero estallar desde adentro hacia afuera,
romperme en mil pedazos, 
brillantina de células...

02 septiembre 2014

Septiembre

Un dolor en el túnel carpiano, el vértigo y la mano que no responde.