21 mayo 2018

Las líneas imaginarias

Un conjuro que ata y desata las sogas que amarran el barco de mi mente. Por momentos resta sólo el mar y en la lejanía la sal de los océanos. Como una potencia que crece, como todo lo invisible que habita silencioso en los límites del mundo con otro mundos,
como las palabras en los sueños dichas pero no dichas. Devengo en barca circundo lo extraordinario advierto la fluorescencia de los peces, el peso de las plegarias, que me dejan ir o me sostienen sobre la madera de un muelle. El calor de la arena como esa imagen que rechaza el vacío como una fuerza que sobrevive, existe, persiste. bajo un cielo cambiante ahuyentar todos los males,
llevando la piel como barco.

16 mayo 2018

El poema en el tiempo y en el espacio


Un poema que empieza
con la palabra "tengo"
delimita y estructura
todo eso que poseo
que es mío,
que me permito poseer;
y a pesar de ser
un poema de pérdida
empieza con lo que tengo
porque desde la primera línea
hay una afirmación lingüística
que oculta resiliencia
hacia el caos de la vida
y el dolor del amor.
Porque el lenguaje es acción
y las palabras también
pueden funcionar
como puente del que saltar
como puente para cruzar,
porque la palabra también
modifica el mundo que golpea
abriéndole una grieta
o dinamitándolo todo;
porque nombrar no es inocente
y el lenguaje nos configura
y en cada palabra, hay y debe haber
resistencia.

14 mayo 2018

Herbolaria

Tengo
los brazos rotos
y me ovillo en el hueco
de mi propio cuerpo inmóvil.
Floto,
como una hoja atrapada por el viento
como flotan las flores
que caen en los estanques;
¿Seré acaso una flor,
o tal vez una raíz
creciendo en un vaso de agua?
Pienso,
entonces me despliego
en una serie de movimientos botánicos
delicados, como el filo del cristal
pero cortantes
como los extremos de mi piel fotosensible.
Hay en mí un vacío
o más bien,
había en mí algo
que ya no permanece.
Siempre es más pura la pérdida
para traducirla en palabras,
como contemplar lo imperfecto
delimitarlo
y de esa forma contenerlo.

05 mayo 2018

Arritmias

Constantemente
entre cuatro paredes
que por momentos
se abren
y el espacio se amplía
como un campo de juegos
o un campo minado
según la ocasión.
Y ya no sé
si poner un pie
en la cocina, o sobre la alfombra
si poner un pie
en algún lado
o llamarme a la inmovilidad
por cuestiones de supervivencia.
No tengo miedo
creo que nunca lo he tenido
es otra cosa
que está en la carne
es otra cosa
que me impide ir
un paso más allá
del lugar donde es sabido
que todo lo que resta
son agujas y lágrimas
son ventanas cerradas
y fotos que se velan en los rollos
privándote
del placer de descubrir
qué había ahí
donde no había nada
donde seguramente nunca hubo nada
donde fuiste a crear algo
pleno de luz
pero el resultado
fue pura oscuridad
sin aristas, ni dobleces
sólo negrura
inabarcable.

04 mayo 2018

Réquiem

Aún cuando no queda 
más que el contorno de un rostro
que encierra
horas mejores, años mejores. 

Aún cuando la piel no haya aprendido 
a doler en silencio, 
a ir más allá 
de todo aquello que no posee.

Aún cuando a las 3 de la mañana 
la lluvia estalla sobre el techo, 
como una guerra nuclear 
entre dos cuerpos extranjeros.

Aún cuando hay resistencia 
en cada célula, en cada fibra
y lo que debe concluir 
no se deshace...

23 abril 2018

Lo que puede morir en los cuerpos

Porque nada me alcanza
nada me conmueve.

Porque todo lo que toco
se siente
como castillos de arena
como papel de arroz
increíblemente frágil.

18 marzo 2018

M

Me cansé de esconderme detrás
de un mundo preconcebido
a imagen y semejanza
de otros cuerpos, de otros rostros.

Me cansé de hablar
con las palabras que me son dadas
quiero romper
quebrar la vida, quebrar el mundo
decir con mi propia voz
aunque no sea
ni adecuada
ni perfecta
ni esperada.

Porque dentro
de esta piel
algo suave, algo áspera
palpitan
voltios y voltios
de potencial eléctrico
para iluminarlo todo,
para incendiarlo todo.

Para que la verdad
no sea siempre una
la misma,
la ajena,
para que la realidad
sea finalmente real y no un modelo de cartón
pintado con colores
que nunca son los míos,
ni los tuyos.


Las letras de mi nombre

Aún yo
cuerpo vacío
murmullo de lo que era,
apenas pájaros blancos
en la noche frágil.

Como la lluvia anuncio
escapo
nunca sueño,
juego donde el límite es el reflejo.

Algo en mi nombre
se parece a la oscuridad...
no quisiera morir ciega de palabras.

01 marzo 2018

Clave morse

Silencio de radio 
para que no nos alcancen 
los fantasmas 
del crepúsculo 

cinco días a la semana 
te espero 
dos te pierdo 
en un mar 
de amplitud modulada. 

dejaste huellas en el barro
y ramas quebradas 
cerca del lecho de un río; 
las cosas que me das
se vuelven invisibles 
como los mensajes 
de los agentes secretos 
se autodestruyen 
en cinco, cuatro...

creo que aquí 
termina la temporada 
de caza y pesca 

el predio
permanece cerrado 
ruido blanco 
silencio de radio.

09 febrero 2018

Todas las veredas

El suelo estaba húmedo
y tu cara brillaba en la penumbra
bajo el latido rítmico de las letras de neón
Abierto, rojo, fuego
bocanadas grises que rompen la noche
vimos pasar a un hombre enloquecido
acorazados en una esquina
siempre a favor del viento
Azul, frío, tregua
cuando sobran las palabras
siempre quiero tocar tus dedos
el suelo sigue húmedo
o lo estaba en el recuerdo
que construyo en este lugar
que ya está cerrado
que siempre lo estuvo
tal vez nunca me imaginaste
en colores tenues
tal vez mi respiración
es fosforescente
en esta madrugada
Verde, quieta, duermo.

05 febrero 2018

Pensé de niña que el tiempo era magnético
que todo podía atraerlo hacia mis manos...
aún el viento, que me dejaba tiritando en calma
aún los restos de la tierra que cubre a los animales muertos
y los relámpagos
que golpean el campo húmedo en las noches de tormenta.
Duermo y sueño con el pájaro que fui entonces,
a veces extraño esa virginidad del alma,
cuando todo lo importante era nombrar los colores
que se pintan sobre el cielo a las seis de la mañana
o atrapar la lluvia con el cuerpo
y observar la sombra de las nubes.
En ese devenir tan lleno de misterios y dulzuras,
cuando la calma tiene el perfume de las flores secas
voy aprendiendo que nadie tiene la culpa
de que en realidad el sol no pueda taparse con un dedo.

25 enero 2018

Insomnio

Nunca sueño con caricias,
sos como el reflejo del fuego,
en esas noches en que dibujo tu cara,
con un dedo sobre un vidrio empañado.
Me pregunto si sabrás de mi
dondequiera que duermas
dondequiera que sueñes,
ahora que los instantes
quedan suspendidos
ahora que nada cambia,
que todo queda intacto
y expuesto
como mi corazón,
debajo de la piel que arde
como los ojos entrecerrados
y los rostros construidos en los sueños.


17 enero 2018

27/11/17


A veces 
todo el tiempo
quiero decirte 
que te quiero
en cada cosa
en cada nimiedad 

en todo
comentario superfluo 
y repetitivo,
que haces cuando te veo
y estas nervioso
porque sé 
que no esperas nunca
que te aniquile 
con mis palabras. 

14 diciembre 2017

Enlaces covalentes.

Mientras puedo hundirme doy
hasta la asfixia
hasta vaciarme de mi
y llenarme
de esa sustancia
que formamos nosotros.
El número atómico del oxígeno
es el número del infinito
vaya ironía que en el ahogo
encuentro la iluminación
libre del sabór
ácido-punzante de los días.
Mientras puedo hundirme doy
hasta perder la forma
de mi cuerpo en el tuyo
desdibujando los contornos
enlazándonos
para formar el octeto estable
otra vez infinito,
maldita tendencia
a sentirnos completos.
Quisiera ser
electroquímicamente estable
estructuralmente completa
inerte a tu cuerpo
pero soy siempre
atraída
por fuerzas
de distinta intensidad.

27 noviembre 2017

Viuda Negra

Ese vértigo de nombrarte, de traerte de nuevo a la vida. Es como si volviera a ver tus ojos entrecerrados, tu piel blanca como un espejismo. Que existas significa que existe la muerte, que el tiempo pasa, que lo perdido no vuelve. Que existas es la taquicardia, el corazón apagado, la fiebre, la escarcha, los días quietos, las noches iluminadas por una lámpara anaranjada. Me horroriza encontrar tu letra en una carta, o volver a escuchar esa canción, cualquier canción, tu voz, mi propia respiración en el silencio. 
Siento, que no he aprendido nada del tiempo, y que nunca aprenderé nada de nada.

09/17