06 enero 2009

. Quiso Carnavales y encontró fatalidad

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Entre el cielo y la tierra, un lugar en el mundo,
apenas 7 minutos de lluvia, un cigarrillo y un adiós.
Me quema la boca, por probar del fruto prohibido...
no hay lluvia que calme el fuego de la piel.
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6 comentarios:

Marie Augustine. dijo...

muy bueno.

**Sweetblood** dijo...

Pero que título más sabinezco jejeje
Genial escrito.

Saludos
y ya que me sobra un poco de tiempo.. la invito a pasarse por el blog

alkerme dijo...

Efectivamente, "...no hay lluvia que calme el fuego de la piel..."
Precioso!

Un beso

Ignacio dijo...

excelente

Ignacio dijo...

Hace mucho que no pasaba por aca


esta medio fotologuero esto eh

igual la altura de las circunstancias te salvan bastante porque todo sigue teniendo un toque muy ..."anda a saber"
que es el toque que uno da como de casualidad y que termina generando los famosos happenings

Sandra dijo...

Me encantaba el carnaval y los corsos cuando era chica. Ahora todo eso va muriendo de a poquito.