16 junio 2009

Y si, digamos que algunas veces me pierdo en los objetos y no puedo respirar. Los miro, los miro, los miro, y trato de no olvidármelos nunca... así perduran, como el polvo entre las hojas de los libros, como los corazones tallados en los árboles de las plazas, como las historias que te cuentan de chiquito, como los vinilos guardados en el segundo cajón del escritorio.

10 comentarios:

Con ??! dijo...

pero al final de que sirve?

pily dijo...

como FUNES EL MEMORIOSO de Borges

R! dijo...

(: natita el polvo de los libros antiguos es muy relax (L) jaja.
Hasta luego.

R!

Romina E. dijo...

y así va llevando el peso? ¿con que necesidad?
Me gustó su manera de narrar,
besos!

pantomnesia dijo...

no se como lleguè aqui, casi nunca comento, pero me agrada mucho como escribe, es como ponerse un filtro sepia delante de los ojos y salir hundir los pies entre el tapiz de hojas secas en otoño... asi te leo :)
saludos seguire pasando.

Anónimo dijo...

Pantomnesia: ♥


NATA

eliú dijo...

como todo.

† Bläck.Snöw ۞ dijo...

Que tierna ^.^

PaTo dijo...

como pasarse toda una tarde discando números al azar

E.V.R dijo...

constanza, sirve para poder guardarlos en tu bolsillo y sacarlos para jugar después o poder usarlo en un sueño de estos..

yo entiendo tus peripecias, pero en mi caso casi siempre terminan por convertirse en algo completamente diferente.. o por esfumarse una vez que les quité la cualidad que me atrajo en un principio