28 mayo 2011

dos mil once

Hay como una vida, detrás de la que llevo, sucediendo en paralelo.
Todo eso que deje ir, y que en la lejanía se desarrolla de maneras similares,
meros cambios de nombres y fechas, mismas circunstancias, todo en mi ausencia.

Algunas tardes descubro que ella lleva puesto mi perfume,
o que lee en tu cama el libro que compraste para mi.
Otras me arrimo al costadito de tu puerta y contengo la respiración para que no me escuches,
adentro hay un mundo tóxico de repeticiones maquinales que ya no me compete.

Todo eso que deje ir, ahora se gesta, se desarrolla y se plasma delante de mi cara,
es un tanto cruel, ¿no?.

1 comentario:

Agnes dijo...

Es cruel y a todos nos pasa