16 junio 2008

Rompecabezas

El pibe decía que mis pensamientos no eran claros, que yo siempre andaba "complicándole la vuelta". Decía que en mis ojos se podía ver siempre más, pero que mi sentir era un laberinto. Pobre pibe, no tenía la culpa de mi desorden espiritual, pero intentaba tanto amarme. Por esa época yo miraba los árboles y le decía que lo amaba; pocas veces, pero con toda la boca, con toda la cara, con los ojos bien abiertos, y algo asustada. Ah pibe, tenías razón, y aún así podías amarme sin entender nada... Amarme, "un viaje sin esfuerzo".

2 comentarios:

La perla irregular dijo...

eso del viaje me hizo a acordar a the inner light, nose porque:

"Without looking out of my window
You could know the ways of heaven.
The farther one travels
The less one knows..."

uy! che me gustaría haber sido el de los elogios pero no fui yo! jaja. encima que la hora se iba a poner divertida, buen la próxima será (o seré)...

Schwarz Schnee dijo...

Siempre con la senseridada en los dedos, ojala yo volviera a abrirme como lo hacia antes. pero de otra pespertiva.