25 febrero 2012

Soliloquio III



A la hora en que el viento castiga,
me diluyendo en un mar de interrogantes
con la sal intacta en los párpados.

No existe superficie alcanzable,
ni manera de viajar a través de los años…
Lo perdido está perdido; lo olvidado, olvidado queda

Dejo de buscarte, regreso, cierro la puerta
y tu voz resquebrajada se va apagando,
como un fósforo prendido en la intemperie.

2 comentarios:

Lucho dijo...

"Lo perdido está perdido; lo olvidado, olvidado queda"

A veces lo más certero se dice de manera simple. Me gustó mucho. Nos leemos :) beso

Luis dijo...

hermoso