25 noviembre 2010

Feriado sin familia.

Cuando uno llega a una ciudad que no es la suya, pareciera que todo el mundo se diera cuenta... con la mirada te tildan de extranjero, y de repente sentís que llevas las zapatillas incorrectas, que estás peinado para el otro lado.

Pero cuando un tipo de remera naranja y barba blanca se te acerca, y sonriendo te pide un cigarrillo, ya sos uno más, ya tenés un pie adentro de ese universo que antes te había dejado huérfano.

Se siente bien cuando te adopta una ciudad, cuando en la placita un banco lleva tu nombre y tu fiaca matutina; y a pocos metros un chico de unos veintitantos empieza a tocar la guitarra, y canta una zamba que dice algo de andar lejos de la casa, sin pena, sin tristeza.

3 comentarios:

J. Franfal dijo...

Muy cierto, primero cuando te sentis extraño viene la melancolía y los deseos de regresar al lugar que te vió nacer. Pero por eso es bueno socializar e integrarse a los diferentes grupos ya que son ellos los que te darán las fuerzas y los deseos de seguir adelante.

gabriel dijo...

viva la vista de extranjero!!!!!!!

jeny dijo...

que bueno jajaaj me encanta