11 abril 2010

30/3/2010

De a poco me alejo de esas viejas historias de amor, de a poco entiendo algunas cosas, y me mareo más con otras. Hay días que no se que sentir, y otros en los que directamente no siento nada.
Últimamente voy mezclando el azúcar y la sal, cambiando de estados, como dice esa canción...
Algunas noches tengo sueños que parecen tan reales, que me gustaría que fueran más que solo eso. Cada tanto se me cruza tu cara y se que sigo enamorada de tus ojos, pero tu boca ya no me nombra y tu cabeza ya no me sueña. Esas son las noches en las que solo busco escaparme de mis sueños, porque no soporto haber perdido mi lugar en tu corazón, ese que vos mismo me prometiste.

Hay lugares a los que mejor ni volver, hay noches en las que mejor no soñar ni dormir. Calculo que con el tiempo, lo que valga la pena va a quedar intacto, y lo demás se va a disolver.

2 comentarios:

gabriel dijo...

me gustó la imagen de mezclar el azúcar con la sal...abrazo

Anónimo dijo...

- Calculo que con el tiempo, lo que valga la pena va a quedar intacto, y lo demás se va a disolver.
- Verás que al final todo termina disuelto: por más que lo valga, lo que menos se quiere es tener que penar.