23 julio 2008

nata

Levantarse con ganas de escribir y arrastrarlas todo el día.
Regalar mil papelitos con escritos, que fueron tirados al viento...
Al llegar ya no quedan ganas ni ideas,
apenas una estrella pintada en la columna vertebral.

5 comentarios:

María Soledad dijo...

suele pasarme...

como recopilaciones de nuestra propia piel... al viento.

Siempre al viento.



Salú.

Maria del Sur dijo...

por lo menos tenes tu estrella polar q te señala el norte...
asi...sola nunca...nunca estaras

Ignacio dijo...

increible. me pasa lo mismo.

y esa estrella me sigue a todas partes si no es que esta en mi...

Diego Bartra Bazán dijo...

Poéticamente hermoso este escrito.

fulano/martínvillarroel dijo...

Qué horrible es no encontrar los huecos para escribir, te queda todo atragantado acá, es horrible.