22 julio 2008

Instantes

Abrió los ojos con fuerza, para contemplar ese último instante.
La sangre agolpada en el centro de la pupila inerte...
Un frío silencioso se hizo presente, y congeló las células.

Hasta el día de hoy, el humano permanece desaparecido.

7 comentarios:

meam0ami dijo...

Me encanto tu texto!!
voy a seguir pasando!!
miles de besos divina.
Male

maga dijo...

Gracias!, voy a chusmear un poco tus escritos y te digo.
Si, y justito Cortazar vivo un tiempo en donde vivo yo, Banfield. Se respira por aca.
Besos.

Maria del Sur dijo...

Ante nada GRACIAS!
muchas gracias por el mimo a mi y a mi blog, de verdad me pone muy contenta estos detalles...

Te soy sincera, entre a ver el correo y me encontre con tu linda sorpresa, y no pude refrenar la curiosidad de ver tu espacio...asiq aca estoy...pero no con mucho tiempo(aunque a juzgar por lo laaaarga q la estoy haciendo pareciera q fuese lo contrario...pero no! je)
Solo lei el ultimo posteo...me gusto
escuche algo de tu musica...me gusto...
vi por ahi al voleo algo de teatro...cosa q amo...
listo hermana...vas a mis favoritos
un abrazo grande y prometo pasar mañana y detenerme mas en los detalles de este lugar q me parece q se me va a hacer vicio...

Galán de Barrio dijo...

pero pese a todos los cambios, algo queda igual?

de nosotros, digo, los humanos...

saludos, bienvenida al barrio

Con un par de Sensores dijo...

Hola, ante todo gracia spor tu comentario en mi blog. Te he dejado allí mismo una respuesta a la pregunta que me hacías. Por cierto, tu sitio es muy interesante. Volveré a visitarte a menudo Saludos!

Manuel dijo...

Mientras que las máquinas sueñan, los seres humanos se alimentan de números...

eva dijo...

yo también :)