16 septiembre 2010

Acción y reacción

Hoy en la facultad hablando con Vicky me di cuenta que hay más personas que, al igual que yo, quieren salir de esa chatura de mente que impera en donde vivimos.
Es un poco como dice Leo García, esa idea de que hay que irse del barrio y desear lo que no hay, ese concepto de
perder la cabeza, de querer más.

Para salir de este círculo de absurdo aburrimiento, basta simplemente con desviarse un poco para cualquier dirección, un poquito a la derecha, un poquitito a la izquierda, y ¡zas!, cuando querés acordar ya estas afuera.

A pesar de que los factores externos siempre terminan determinando a mayor o menor grado lo que uno es, en lo que uno se convierte, nada está del todo dicho, no hay nada completamente establecido. Siempre existe la posibilidad de hacer algo, de accionar y cambiar la situación de vida que llevamos. El problema es que generalmente cuesta salir de esa posición de comodidad, de ese lugar seguro en el que nos sentimos a gusto -¿Nos sentimos a gusto?-.

Personalmente creo que toda gran acción, conlleva un gran esfuerzo pero a la vez una gran recompensa, ergo, tomar una decisión jugada puede parecer en un principio un salto al vacío, pero en el momento en el que se concreta y da frutos, son los frutos más jugosos.

A lo mejor si todos tuviéramos esas ganas, si todos sintiéramos esa necesidad de romper con el estereotipo y hacer algo distinto, pensar algo distinto, consumir una cultura diferente, el lugar en el que vivimos sería mucho más ameno; y, ¿por qué no?, el mundo sería un lugar mucho más ameno también.

Muchos creen que una sola persona no hace la diferencia, que un granito de arena nunca se va a convertir en montaña, y si lo hace, que el primer granito siempre tiene que ser el de al lado. Pero no, es otra vez la misma comodidad, esa apatía de querer que pase algo pero no hacer nada que contribuya con eso. Si uno pudiera mentalizarse de una forma diferente, elegir algo distinto y llevarlo a cabo, tomar una decisión de esa maraña de cosas confusas y saltar a la pileta, a lo mejor los otros verían el resultado e imitarían la acción. Después de todo, las modas no son más que eso, una idea jugada que impacta y por consiguiente se repite.


16/09/200

1 comentario:

Fay .· dijo...

Muchos creen que una sola persona no hace la diferencia, que un granito de arena nunca se va a convertir en montaña...
mucha gente suele pensar eso, pero aveces los pequeños detalles crean grandes diferencias ;9

un beso enorme me encanto la entrada ;D