01 septiembre 2010

Carta para un mes.

Querido Septiembre:
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____________________Llegaste como todos los años justito después de Agosto y antes de Octubre, siempre tan igual, tan predecible. Esta vez asomó un primero de mes lluvioso, nublado, con mucho viento. Este año no te esperé tanto, ¿sabés?, como que me da no se qué que seas el mes de mi cumpleaños, como que siempre que llegás tengo el cosmos en colapso.
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____________________Dicen que el cuerpo tiene memoria, y yo creo que es verdad... será por eso que a veces venís y yo no te quiero abrir la puerta, Septiembre, será por eso que a veces quiero que el calendario pase del mes ocho al mes diez directamente. De ser así, yo ya no cumpliría años, y estaría atrapada en un remolino de cosas que no podría entender, de cosas que no pasarían. Pero no, hay que aprender a crecer Septiembre, hay que aprender a recibirte de buena gana aunque el cuerpo esté un poco resentido a estas alturas del año, hay que aprender a vivir con lo que ha pasado, siempre en este mes, siempre llegando este mes.
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____________________Así que te saludo, Septiembre, querido Septiembre, mes de cambios. Y tomo aire para exhalar lentamente un poquito en cada uno de tus días, hasta que pases, y dejes detrás tuyo ese perfume de primavera, esos días de insomnio, esas cositas, que solo vos traes Septiembre.

1 comentario:

CIRUGÍA DE PALABRAS dijo...

Setiembre es el mes que sin ser esperado llega y cuando se va me deja más grande...

En Setiembre para mí existe un día que me da un año.