02 agosto 2008

Ferrocarril

Viajar hacia atrás en el tren, como a través de un flashback vertiginoso de recuerdos olvidados, procedimiento muy raro. Viajar me hace pensar mucho, disfruto de miles de viajes paralelos, millones de empalmes ferroviarios que no tienen fin... se extienden por kilómetros, eternos, llevándome hasta mis días de infancia más remotos.
A veces me da un poco de miedo, sumergirme en ese canal que pasa por detrás de la casa... y ser arrastrada por la corriente, hasta la época de las cosechas, de los viñedos; contemplando desde el agua las uvas maduras chorreando su jugo sobre las galerías, sentir ese profundo olor a orégano que viene desde los galpones viciando el aire... El canal es imponente... ¿Cuántas personas se habrán ahogado ya en las historias de los tíos?, ¿Cuántos perros dormirán en el fondo de ese monstruo fluvial?...
Los empalmes ferroviarios siguen extendiéndose, mientras viajo de espaldas al presente, indiferente a lo que sucede aquí y ahora, dejándome llevar más allá, hacia el pasado que se me impregna, queriendo quedarse, permanecer...
Y da tanto gusto escuchar la música que viene desde adentro de la casa, mientras mamá entra y sale con platos y bandejas, tendiendo la mesa bajo la morera, sobre el mármol. El abuelo canta con entusiasmo, con un vaso de cabernet sauvignon en la mano, cosecha 1995. Mientras tanto la abuela teje una bufanda, y nos mira bailar, a papá y a mí. Giramos y giramos, al ritmo de melodías sin importancia, porque lo crucial es el momento, es el sol en los ojos, y el olor a moras recalentadas, es el vino del abuelo, el sonido de las agujas que chocan creando puntos, es la sonrisa de papá, y los días perdidos, que no vuelven más...
El tren sigue andando por un rato, pero el flashback se ve interrumpido por un tipo de gorra asquerosa que me pide el boleto. Igual ya no importa, tengo la sonrisa pintada, y el sol me pega en los ojos al bajar en Teniente Agneta.

6 comentarios:

el hombre de la baraja de la derrota dijo...

la mayoria de estas fotos las saco yo y pongo que son mias las que no dicen no lo son
la que vos comentaste la saque ayer en casa de un amigo

con mi movil

gracias por tus comentarios
estemos en contacto

besos

Mi dijo...

El mejor viaje,es el de la mente, pq es el único q no tiene q pagar peaje alguno...

Diego Bartra Bazán dijo...

Siempre que voy a escribirte algo, como en este comentarop, se me ocurren un montón de cosas y aveces no llego a decir todas.

...Sentí muy bien este escrito; justamente hoy en la madrugada escribí uno sobre un viaje, sin darme cuenta terminó siendo una filosofía de sobre la vida, la cual avanza... ya la leerás en mi blog (supongo, jeje).

Este escrito lo leí escuchando "Idioteque" de Radiohead, no sé que dirá la letra de la canción, pero la música acompañó muy bien al escrito.

Ahora paso a hacer algo "horripilante" jaja, escribir un correo electrónico, cosa que no le llega ni a los talones a una carta aérea escrita a mano. Pero lo haré, pues se trata de ti (:.

Diego Bartra Bazán dijo...

Coincido de alguna forma con el comentario de "mi" jeje, la mente... s algo bien chévere.

Agostina dijo...

Me gusto el texto, es muy lindo viajar y dejar volar la mente hacia algún tiempo.
Un beso grande.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

que lindos ojos de poesia...